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- marzo 11, 2026
La subida del SMI en 2026 ya es una realidad y afecta de forma directa a las empresas con personas trabajadoras en Bilbao, Bizkaia y en el resto de España. No es una cuestión teórica ni una previsión futura: el nuevo salario mínimo interprofesional para 2026 quedó fijado por Real Decreto en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, 40,70 euros al día y 17.094 euros al año, con efectos desde el 1 de enero de 2026.
Para cualquier empresa, esto obliga a revisar nóminas, estructuras salariales, contratos a tiempo parcial, complementos y posibles atrasos. En la práctica, no basta con saber que “ha subido el SMI”; hay que aplicar correctamente la actualización para evitar errores laborales y retributivos.
Qué ha cambiado exactamente con el SMI en 2026
El Gobierno aprobó una subida del 3,1% respecto al SMI de 2025. El nuevo importe general queda fijado, por tanto, en 1.221 euros al mes en 14 pagas o 40,70 euros por día, sin distinción por sexo ni edad de la persona trabajadora. Además, el real decreto establece expresamente que estas cuantías producen efectos desde el 1 de enero de 2026, aunque la norma entró en vigor el 20 de febrero de 2026 tras su publicación en el BOE del día 19.
Junto a esta subida salarial, se aprobó también una modificación fiscal para impedir que las personas perceptoras del nuevo SMI tengan que tributar por él en el IRPF. La propia nota oficial del Ministerio habló de un SMI “sin tributación”, y el real decreto-ley aprobado en paralelo introdujo la adaptación fiscal necesaria para evitar ese efecto.
A quién afecta la subida del SMI
La nueva cuantía del salario mínimo interprofesional se aplica con carácter general a las actividades de agricultura, industria y servicios. Además, el real decreto fija importes específicos para determinados supuestos que conviene revisar con atención.
En los contratos de duración determinada cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días, la retribución no puede ser inferior a 57,82 euros por jornada legal en la actividad. En el caso de las empleadas y empleados de hogar que trabajan por horas en régimen externo, el mínimo queda fijado en 9,55 euros por hora efectivamente trabajada.
Si la jornada es inferior a la jornada legal completa, el salario debe abonarse de forma proporcional. Además, el salario en especie no puede reducir en ningún caso la cuantía íntegra en dinero del salario mínimo.
Lo que una empresa en Bilbao debe revisar de inmediato
La primera revisión debe hacerse en nóminas y contratos. Si alguna persona trabajadora queda por debajo del nuevo umbral mínimo anual de 17.094 euros en cómputo anual y jornada completa, habrá que adaptar su retribución en la cuantía necesaria para alcanzar ese mínimo.
La segunda cuestión importante es la estructura salarial. La subida del SMI no significa automáticamente que siempre haya que tocar del mismo modo el salario base. El real decreto indica que al salario mínimo se le adicionan, en su caso, los complementos salariales previstos en convenio o contrato, y regula también las reglas de compensación y absorción en cómputo anual. Esto obliga a revisar cada caso con detalle antes de aplicar ajustes automáticos.
También hay que comprobar si procede abonar atrasos desde enero de 2026. Como la norma despliega efectos desde el 1 de enero, las empresas que hayan seguido aplicando importes anteriores durante las primeras semanas del año deben regularizar, si corresponde, las diferencias salariales.
Complementos, compensación y absorción: el punto donde más errores se cometen
Aquí es donde más dudas suelen surgir. El real decreto señala que la revisión del SMI no altera por sí sola la estructura ni la cuantía de los salarios profesionales cuando la retribución total anual de la persona trabajadora ya sea superior al mínimo anual fijado para 2026. También indica que las percepciones pueden ser compensables con los ingresos que ya se vinieran percibiendo en cómputo anual y jornada completa, conforme a normas legales, convenios, laudos o contratos vigentes.
Traducido a la práctica: no todas las subidas salariales se gestionan igual. Hay empresas en las que bastará con actualizar importes mínimos; en otras, será necesario revisar convenio, salario base, pluses y cláusulas de absorción para comprobar si la subida tiene impacto real y en qué medida. Resolver esto bien es clave para evitar reclamaciones.
Impacto real de la subida del SMI en 2026
Según la nota oficial difundida por el Ministerio de Trabajo, la subida beneficiará a alrededor de 2,5 millones de personas asalariadas. El impacto es especialmente relevante entre mujeres, que representan el 65,8% de las personas beneficiarias, y también entre las personas jóvenes. En el gráfico incluido en la nota se indica que la incidencia alcanza el 27,1% entre menores de 25 años.
NOTA DE PRENSA SMI 2026.02.18
Por sectores, el mayor porcentaje de personas beneficiadas se concentra en agricultura y servicios. La propia nota cifra esa incidencia en un 27,9% en agricultura y en un 14,4% en servicios.
NOTA DE PRENSA SMI 2026.02.18
Para una asesoría laboral en Bilbao, este dato es especialmente útil porque permite anticipar en qué perfiles de empresa puede haber más necesidad de revisión inmediata: negocios intensivos en mano de obra, actividades de servicios, contrataciones temporales y estructuras salariales ajustadas al mínimo.
Bilbao y Bizkaia: una norma estatal con aplicación directa en la empresa local
La fijación del SMI es competencia estatal y se aplica en todo el territorio nacional, por lo que afecta del mismo modo a las empresas de Bilbao y Bizkaia. La diferencia no está en la norma, sino en cómo se traslada a cada empresa según su tamaño, su convenio, su sector y su estructura retributiva.
No requiere la misma revisión una oficina pequeña con estructura salarial ordenada que una empresa con contratos parciales, turnos, personal eventual o distintas categorías profesionales. Por eso, en lugar de limitarse a “subir el mínimo”, conviene revisar bien el encaje laboral y de nómina.
Conclusión
La subida del salario mínimo interprofesional en 2026 no debe gestionarse como un simple cambio numérico. Supone revisar nóminas, posibles atrasos, contratos temporales, trabajo a tiempo parcial y reglas de compensación y absorción. Hacerlo bien desde el principio evita errores, reclamaciones y regularizaciones posteriores.
Si tu empresa en Bilbao necesita comprobar si la subida del SMI está correctamente aplicada, conviene revisar ahora la situación real de la plantilla y la estructura salarial. En materia laboral, llegar tarde suele salir más caro que revisar a tiempo.
El registro de jornada sigue siendo en 2026 una obligación que las empresas no deben tratar como un simple trámite. Más allá del cumplimiento legal, contar con un sistema claro y bien implantado ayuda a ordenar horarios, reducir errores y dar seguridad tanto a la empresa como a la plantilla. Para muchas compañías de Bilbao, además, supone una mejora real en la gestión diaria.

